jueves, 15 de diciembre de 2011

¿De qué color..?

Sigo el paso del viento, rogando no perderme en lo oscuro de la noche,  aunque sé que este no me lleva a la luz.
¿De qué color es el futuro? Prefiero cerrar mis ojos y esperar que pase a mi lado.
¿De qué color es la verdad? Difícil de entender quien la escribe.
¿De qué color es el amor? En realidad, no puedo verlo.
¿De qué color fue el pasado? Lo sentí lejos, perdí su rastro.


El cielo sigue oscuro, rechazando el amanecer. No es que lo odie, el sol se fue hace mucho, todos creímos que volvería… El anhelo era tan grande que muchos se desvanecieron, la ciudad quedó vacía y solo quedaron los fantasmas vagando por las sombrías veredas del olvido y el dolor. Puede que yo también sea una de ellos, es que aun no entiendo por qué no logro verlos por completo, aun no entiendo por qué el sol no regresa.
La noche es fría, pero no me hela, las gotas de agua caen desde el cielo junto a mí… Aun disfruto el sonido melodioso y el delicado beso de la lluvia sobre mi piel, quisiera que su calidez permaneciera a mi lado, recordándome como era lo real.
No se hasta donde llegará el camino que ando, pero hasta que el viento eterno no cese, mi paso no se detendrá, tal vez… algún día encuentre al sol, que por huir del dolor se perdió, llevándose con él… el color.



martes, 13 de septiembre de 2011

Mi juego

La daga del silencio se clava en medio del compartir, la ponzoña que ella le cargó ahora forma parte de mi sangre. Su mirada devastadora como el fuego que siento al arder mi piel, se clava en mí esperando que arda.
No me quiere viva, no me quiere justo ahí, espera que me rinda, suelte mis cartas y camine por la puerta dejándole ganar  el juego que ella comenzó, cuando en realidad era mío.
Pareciera que su deber es quitarme lo que tengo, lo que soy y lo que quiero.
El disfraz de la ternura cubre sus ojos llenos de odio, intentando dejarme sin nada.
Pero no, esta batalla era mía antes de ser una pelea, mis objetivos estaban fijos antes de que ella fijara los suyos.
Su razón de vivir, la mía, su impulso, superarme.
Su mente no puede crear cosas propias, plagio a mis pensamientos, plagio a mi querer.
Tan solo puedo decir que seguiré jugando… mi juego.

Hereje

Ya no se la diferencia entre el blanco y el negro.
Ya no se quien me sonríe y quien me gruñe.
¿Tu objetivo es demostrarme quien es más fuerte?
Creo que si la corriente te llevara no intentarías zafarte, aun así, aparentarías ser el contrario.
Soy llamada hereje por haber aprendido la mirada cómplice en su contra, como un espejo frente a su rostro cargado de odio.
Soy llamada hereje por responder diferente a los recuerdos que pretendió plasmar en mí ser.
Y aun así tengo que callar, aun así cuando lo erróneo fue en mi contra, aun así cuando la furia debería formar parte de mí y no del intermediario.
Aun así se que no puedo desaparecer…
Si caes, voy a levantarte, lamentablemente a ciegas, lamentablemente sin notar que desgarras mi piel a cada agarre, sin notar que tomas mi aire y lo conviertes en tuyo para luego derrocharlo con asco y escupir mi rostro con palabras que deberían salir de mi boca, en tu contra.

martes, 19 de julio de 2011

Cotidie morimur

I will end where I began (Terminaré donde comencé) - Dear Agony - Breaking Benjamin

El tiempo comienza a correr, la tormenta se acerca, debería huir.
El viento me arrastra hacia el núcleo del tornado.
Grito.
Pero es en vano, estoy sola.
Clavo mis uñas en el suelo intentando sostenerme.
Pero es más fuerte, mi cuerpo se eleva en el aire.
De repente, todo vuelve a detenerse.
Al caer, mi cabeza da con el suelo helado, todo se vuelve negro, mi respiración se detiene junto con mi corazón y mis sentidos ya no sienten.


El sonido de la tormenta regresa a mis oídos.
Abro los ojos, todo es confuso, respiro otra vez el aire del eterno retorno.
Me levanto con dificultad, es como si mis músculos ya no respondieran como antes.
Corro, corro lo más que puedo.
Otra vez… el cielo se oscurece y veo los rayos aparecer nuevamente.
Entonces comienza una vez más la cuenta regresiva…
Cierro mis ojos mientras respiro hondo.
Nuevamente el tiempo avanza.
Y una vez más… intento salvarme.
Aunque lo intente, es inútil… Todo volverá a comenzar justo cuando termine… 
Y voy a terminar… donde comencé.



sábado, 9 de julio de 2011

Al costado del camino

El frío roza mi piel, congelando mis huesos,
Privándome de poder seguir caminando.
Intento zafarme de las raíces que salen de la tierra, ansiosas por detenerme, mientras observo como las siluetas fantasmales avanzan por el camino a mi lado.

Grito.
Esperando que alguien oiga,
Pero mi voz suena solo como un zumbido.
Golpeo el suelo, creyendo que eso puede salvarme de la postración eterna.
Es como si, después de tanto tiempo en el mismo lugar, creyera que aun puedo escapar.
Mi piel arde al sentir como los nuevos rasguños comienzan a sangrar…
Las cicatrices del pasado permanecen, siempre en el mismo lugar y de la misma forma.
Miro hacia el frente, intentando ver más allá de lo que me está permitido, pero solo veo la densa neblina que bloquea mis sentidos.
Siento frío de nuevo, pero nada puedo hacer…
Las hojas secas de los árboles viejos comienzan a caer, anticipando la llegada de la oscuridad.
Cierro mis ojos y respiro, por última vez, sabiendo que cuando vuelva a abrirlos… la misma y densa oscuridad… permanecerá para siempre.


jueves, 30 de junio de 2011

El bosque perdido

Camino por el bosque perdido, aquel en donde los fantasmas del dolor vagan sin rumbo, aquel en donde se encuentra el lago del alivio, en donde yacen los sueños rotos y sombríos, en donde las lágrimas del momento fueron derramadas para ser ahogadas.
No hay luz que ilumine el camino, es muy fácil perderse en el olvido, donde las sombras llenan el corazón hasta dejarlo sin sentidos, pensando que es lo correcto para olvidar lo equívoco… El hielo alrededor congela el aliento, pero no aleja la respiración… tan solo permite el lento latido, llegando a la gran agonía del dolor… que jamás termina, jamás calla… jamás se va… tan solo sigue el camino junto a quien desearía otro destino…