Sigo el paso del viento, rogando no perderme en lo oscuro de la noche, aunque sé que este no me lleva a la luz.
¿De qué color es el futuro? Prefiero cerrar mis ojos y esperar que pase a mi lado.
¿De qué color es la verdad? Difícil de entender quien la escribe.
¿De qué color es el amor? En realidad, no puedo verlo.
¿De qué color fue el pasado? Lo sentí lejos, perdí su rastro.
El cielo sigue oscuro, rechazando el amanecer. No es que lo odie, el sol se fue hace mucho, todos creímos que volvería… El anhelo era tan grande que muchos se desvanecieron, la ciudad quedó vacía y solo quedaron los fantasmas vagando por las sombrías veredas del olvido y el dolor. Puede que yo también sea una de ellos, es que aun no entiendo por qué no logro verlos por completo, aun no entiendo por qué el sol no regresa.
La noche es fría, pero no me hela, las gotas de agua caen desde el cielo junto a mí… Aun disfruto el sonido melodioso y el delicado beso de la lluvia sobre mi piel, quisiera que su calidez permaneciera a mi lado, recordándome como era lo real.
No se hasta donde llegará el camino que ando, pero hasta que el viento eterno no cese, mi paso no se detendrá, tal vez… algún día encuentre al sol, que por huir del dolor se perdió, llevándose con él… el color.







